ACCESIBILIDAD

 

¿Cómo diseñar baños seguros para adultos mayores?, © Eduardo Souza

Son frecuentes los relatos de accidentes en los baños, ya que habitualmente son espacios estrechos y resbaladizos. Aunque nadie es inmune a un resbalón al salir de la ducha, los adultos mayores son los que más sufren de caídas, causándoles lesiones graves, limitaciones funcionales, y otras secuelas. Al reducirse naturalmente los reflejos y la masa muscular, cuanto más aumenta nuestra edad, más propensos a caer nos volvemos.

Para proporcionar condiciones de vida más cómodas con el pasar de los años, el entorno debe adaptarse a las nuevas capacidades físicas de sus ocupantes. Diseñar baños más seguros es fundamental para reducir el riesgo de accidentes, así como el tiempo de respuesta en caso de caída. Presentamos, a continuación, algunas consideraciones para el diseño de baños para personas mayores.

Los inodoros asequibles que cumplen con los estándares de diseño universal generalmente satisfacen las demandas de las personas mayores, ya que encajan en el grupo de personas con movilidad reducida. Incluso si los adultos mayores aún tienen la capacidad de caminar, es importante considerar la ayuda de una silla de ruedas, y la posibilidad de un cuidador o enfermero, al dimensionar los espacios. Un baño bien diseñado y espacioso, accesible para sillas de ruedas, también facilita la circulación de los ancianos, evitando las caídas y las lesiones al chocar con algún elemento.

Cortesia de Bradley Corporation USA

Acceso hasta el baño

La primera preocupación debe ser el acceso al baño. Un camino despejado sin barreras y objetos sueltos, como alfombras y otros elementos, es esencial para evitar tropiezos y la interrupción del tráfico de una silla de ruedas. Durante la noche, ubicar ‘puntos de luz’ en el camino al baño, con interruptores bien ubicados, también es vital para aumentar la seguridad.

Housing for Elderly People in Huningue / Dominique Coulon & associés. Image © Eugene Pons

Puertas que faciliten la apertura

La puerta del baño debe tener una apertura fácil e intuitiva y tener al menos 90 centímetros de ancho. Las manillas de palanca son más simples que las que requieren un movimiento giratorio. Quitar las cerraduras puede facilitar el acceso si es necesario ingresar en caso de emergencia. También es conveniente que la puerta abra hacia afuera, por las mismas razones.

Piso

Residencia para Mayores en Mota del Cuervo (Cuenca) / GEED Arquitectos. Image © Alfredo Prados Covarrubias

Con el agua, el jabón y otros artículos de baño, es común que los pisos se vuelvan muy resbaladizos. Por lo tanto, es importante que el piso sea de un material antideslizante. Prácticamente todos los pisos del mercado tienen opciones antideslizantes; la cerámica, las placas cementosas, y los pisos de epoxi y de goma pueden funcionar bien para los baños. Algunos expertos sugieren pintar las paredes o el piso del baño de un color que contraste con los artículos sanitarios, para evitar la confusión de las personas con visión reducida.

Las alfombras, si no son adecuadas, también pueden ser una causa importante de accidentes. Idealmente, deben estar recubiertos de goma al tocar el piso, para entrar en fricción con la superficie y evitar su desplazamiento.

Inodoro

Debido a la reducción en el tono muscular en los ancianos, un baño más alto facilita el movimiento al sentarse y, especialmente, al levantarse. Se recomienda que los inodoros sean un poco más altos que la altura convencional (que pueden “ampliarse” sobre el inodoro existente), alcanzando aproximadamente 46 cm de altura. Por supuesto, deben quedar bien sujetos al piso o la pared.

© Eduardo Souza

Barras de apoyo

Las barras de apoyo ayudan en los momentos más críticos, como sentarse en el inodoro o al entrar en la ducha. El uso de accesorios que no son adecuados para tal carga, como el toallero, puede ser extremadamente peligroso. Las barras generalmente deben ser de aluminio o acero inoxidable y deben estar bien sujetas a la pared. Por lo general, se instalan cerca del inodoro y también de la ducha, entre 1.10 y 1.30 metros de altura. Si el baño es demasiado grande, se recomienda instalar barras de seguridad en las paredes vacías que conducen a estos dos puntos estratégicos.

Grifos

© Eduardo Souza

Al igual que en el caso de las puertas, es mejor incorporar grifos de palanca o sensores eléctricos, que son más fáciles de manejar que las piezas esféricas.

Ducha

 

© Eduardo Souza

La ducha debe tener al menos 80 centímetros de ancho y se deben evitar las bañeras debido a la dificultad de entrada y salida. Es recomendable proporcionar espacio para una segunda persona, un cuidador, para ayudar en la higiene de los ancianos cuando sea necesario. Además de la ducha principal, también es bueno proporcionar una ducha con manguera flexible para facilitar el proceso. Otro elemento importante es el asiento plegable, que debe ubicarse a unos 46 cm del suelo.

Cerrar la terraza de un ático es legal si otros vecinos lo han hecho sin sanción

La Audiencia exime al propietario de un piso de Benidorm de pagar a la comunidad porque ésta fue permisiva con infracciones idénticas

«O todos moros o todos cristianos». Ese dicho popular sintetiza el andamiaje jurídico en el que se sustenta una sentencia que puede marcar un importante precedente para los miles de propietarios de áticos en la provincia. La Audiencia Provincial acaba de dictaminar que es legal cerrar una terraza privada, aunque ello suponga alterar la fachada del edificio, si otros vecinos han hecho lo mismo y no han sido denunciados.
La sentencia, fechada el pasado 24 de noviembre y a la que ha tenido acceso ahora este diario, confirma otra anterior del Juzgado de Primera Instancia 1 de Benidorm. El tribunal de apelación ha desestimado el recurso de apelación presentado por la comunidad de vecinos de un bloque de viviendas de la ciudad turística que pretendía demoler las obras realizadas por el inquilino de un ático.
«Admitiendo que estamos ante una alteración, en principio prohibida por el régimen de propiedad horizontal, se desestima la demanda en aplicación del superior principio de igualdad, que impide un trato discriminatorio a situaciones sustancialmente idénticas», concluyen los magistrados.
En esa línea, reprochan a los recurrentes que no expliquen los motivos por los que instan «únicamente» la demolición de las obras hechas por el demandado cuando las demás también «suponen alteraciones de la configuración de las edificaciones» del bloque.
El denunciado admitió en su contestación a la demanda que había acotado la terraza de su ático, aunque alegó en su defensa la existencia de «otras muchas alteraciones de similar entidad» a las que la comunidad no había puesto reparos.
La comunidad mantenía en primer lugar que ese cerramiento podía afectar a la «seguridad del edificio». Sin embargo, tanto el juzgado de Benidorm como la Audiencia responden que no se ha acreditado con «prueba hábil» dicho extremo.
Cuotas y espacio
Los demandantes también reclamaban al demandado un aumento del pago de las cuotas a la comunidad por un mayor aprovechamiento del espacio habitable en su piso. Para el tribunal de la sección quinta de la institución provincial, tampoco es aceptable el argumento al no extraerse «esa misma consecuencia respecto de los propietarios que también han incorporado sus terrazas a sus viviendas mediante cerramiento de ese espacio, que en su caso, también alteraría las cuotas de participación».
La comunidad alegaba que las obras acometidas por el vecino al que denunciaron no podían compararse a las demás, pues él había aumentado considerablemente la superficie habitable de su piso, éste era el único que recaía a la fachada principal y no se había utilizado como en los otros cerramientos aluminio y cristal.
De nuevo, la Audiencia rebate esas consideraciones porque, como reflejan las fotografías incorporadas en la causa, la comunidad «no se destaca precisamente por sus actuaciones tendentes a mantener inalterada la primitiva configuración de las distintas edificaciones que la componen». Por eso, para evitar un trato discriminatorio, los magistrados respaldan el criterio del juzgado de Benidorm.
Pago de costas
Los recurrentes no solo han perdido el pleito, sino que también deberán asumir el pago de las costas judiciales generadas en la fase de apelación, según se recoge en el fallo de la sentencia.
La resolución de la sección quinta de la Audiencia se asienta en la jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre esos casos y podrá ser esgrimida a partir de ahora por los propietarios de áticos que hayan sido denunciados por sus comunidades tras alterar la configuración del edificio. Siempre y cuando, claro, esas mismas infracciones se hubieran cometido por parte de otros propietarios y quedaran impunes. Esto es, «o todos moros o todos cristianos».
La Audiencia Provincial cita en su sentencia algunos precedentes sobre litigios similares para llegar a la absolución del vecino denunciado. El tribunal se remonta así a una resolución de la misma sala del año 2003 en la que los magistrados invocaban a su vez varias sentencias del Supremo de 1990.
Cristalería y carpintería
El alto tribunal ha resuelto que no se vulnera la Ley de Propiedad Horizontal por el cierre de una terraza con una obra de cristalería y carpintería metálica si en el mismo edificio hay terrazas de otros propietarios con las mismas obras sin que hayan dado «motivo de contienda judicial alguna».
En el año 1998 la Justicia fue aún dio un paso más allá, al determinar que el obligado derribo de estas alteraciones contravendrían «el principio de igualdad proclamado en el artículo 14 de la Constitución Española, en relación a los otros propietarios».
El mismo criterio, basado en evitar «agravios comparativos», han seguido en los últimos años las Audiencias Provinciales de las provincias de Sevilla, Madrid, Tarragona o Castellón.