Decoración de interiores estilo zen

decoración de interiores estilo zen

Lograr espacios que transmitan paz y serenidad; ese es el principal objetivo de la decoración de interiores estilo zen. En este sentido, los colores y materiales empleados juegan un papel muy importante y es esencial tener en cuenta una norma básica: sólo habrá en la estancia los muebles u objetos necesarios.

Una filosofía que se plasma, a su vez, en diferentes ámbitos de la vida y, especialmente, en lo que al ámbito de la salud y de la decoración se refiere. La decoración oriental logra transmitir todos los valores de la filosofía zen.

Decoración de interiores de estilo oriental

Antes de pasar a hablar de las 10 ideas que te van a ayudar a decorar interiores al más puro estilo zen, es necesario conocer cuál es la filosofía sobre la que se tiene que basar este tipo de decoración. Así las cosas, una de las primeras cosas que hay que saber es que el zen se basa en las enseñanzas de Buda, donde el concepto fundamental es la armonía.

decoracion zen para interiores

Esta armonía se logrará mediante el uso adecuado de colores, materiales, iluminación y, por supuesto, serán lugares donde impere el orden. Y es que sin orden en la vida todo es un caos y lo mismo ocurre en la decoración. O, ¿acaso no te molesta llegar a cualquiera de las estancias de tu casa y que esté todo manga por hombro? Cuando esto sucede, la armonía y paz que se pretenden desaparecen.

Aclarada esta base, ya puedes tomar nota de las 10 ideas que a continuación te vamos a dar:

      1. Estilo minimalista: ¿es lógico, no? Si hay demasiadas cosas en una estancia, la armonía desaparece, así que piensa en las cosas básicas que vas a necesitar en la estancia que pienses decorar.
      2. Colores naturales: las enseñanzas de Buda dicen que para que el hombre encuentre la paz interior que busca, tanto él como su mundo han de estar a bien con la naturaleza. En este caso, el ser humano serías tú y la naturaleza, ese espacio interior de tu casa u oficina que quieres decorar. Así que piensa en utilizar colores que estén relacionados con la naturaleza: el blanco, el beige, los grises en sus tonalidades más claras o el famoso gris piedra, así como ciertos tonos de verde o azul que recuerden a la fresca hierba o al dulce vaivén de las olas del mar siempre serán bienvenidos.

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      1. Muebles de línea recta: o sencilla, nada de diseños asimétricos o complicados. En la sencillez está la razón de ser de la filosofía zen y la misma ha de verse reflejada en los muebles que vayas a emplear. Muebles que, por supuesto, sean de utilidad y lo más discretos posibles. Olvídate de aquellos que sean ostentosos.
      2. Iluminación natural: al menos, siempre que sea posible. Si tu estancia tiene la posibilidad de poner ventanas, haz que estas vayan de arriba abajo. En caso de que esto no sea posible, ten en cuenta la intensidad de las bombillas que vayas a emplear: la misma ha de ser cálida y si puedes regularla para bajar la intensidad siempre que no sea necesario, mejor que mejor.
      3. Velas: es otra opción para iluminar una estancia, pero, claro está, no puede ser el medio que vayamos a utilizar siempre, porque el presupuesto se dispararía. Sin embargo, la decoración de interiores zen sí que pide que estén presentes en la estancia. Mételas en algún recipiente transparente para evitar problemas con el fuego.
        1. Complementos de estilo oriental: ya hemos dicho que la decoración zen para interiores no admite muchos elementos de decoración si no son útiles, pero esto no quiere decir que no pueda haber ninguna, siempre y cuando sean elementos de estilo oriental como, por ejemplo, un pequeño Buda, jarrones de cristal, un espejo (eso sí, nunca frente a la puerta), una mesa pequeña de madera, cojines sobre los que sentarse, plantas o piedras, como elementos de la naturaleza o paneles japoneses, entre otros, pueden ser una buena opción.
        2. Ambientadores: en este caso se recomienda el uso del incienso. Se trata de un aroma natural que ayuda a entrar en un estado de paz y bienestar absoluto, el cual, los propios monjes budistas utilizan en muchos de sus momentos de meditación.
        3. Un pequeño jardín: no importa si estamos hablando de un espacio interior. Hoy en día se pueden hacer jardines interiores, artificiales o no, que nos permitan tener nuestra pequeña parcela de naturaleza dentro de casa.
        4. Fuentes de agua: porque son portadoras de paz y armonía, así que siempre que puedas poner una pequeña en tu casa será estupendo. Seguro que en más de una ocasión has visto las típicas fuentes de piedra de los jardines japoneses. ¿Por qué no utilizar una réplica de las mismas para la decoración interior que estás llevando a cabo?
        5. Madera: tanto en los muebles del salón, como en los de la habitación o el baño y en todos los que puedas utilizar para la cocina, la sala de reuniones o el despacho. Se trata de un material natural y noble, al cual, hoy en día, se le dan muchísimas salidas. Sólo hay que pensar en las cosas tan bonitas y originales que se hacen con pales.

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Decoración Árabe

El estilo árabe se caracteriza principalmente por tres aspectos fundamentales: color, formas geométricas y sensualidad. La estimulación de los sentidos es clave en un interior árabe, porque lo que también tendremos que cuidar la cuestión aromática.

El colorido en este estilo se gana sobre todo a través de los accesorios decorativos. Colchas, cojines, cortinas o alfombras son los encargados de darle vitalidad a los interiores, mientras que las paredes son las que compensan esta intensidad permaneciendo de un color neutro. Los tonos beiges y blancos son los que más debes tener en cuenta para las paredes de una decoración árabe.

Para los accesorios busca tonos como el naranja, el ocre, el teja, el fucsia, el malva o incluso un verde intenso. Pero utilices los colores que utilices, nunca uses más de tres por ambiente.

Las formas geométricas son una tendencia en este estilo, así que no te cortes a la hora de introducirlas en los citados accesorios. Si tienes que decantarte por un color sólido o por una forma geométrica, no lo dudes ni un segundo.

En cuanto a los materiales protagonistas en la decoración árabe, la madera es la principal estrella, sobre todo para los muebles. Para los accesorios podemos recurrir al barro para vasijas, jarrones o recipientes, o al hierro de forja para farolillos o espejos.

Para cortinas o tejidos, opta por texturas sedosas como el terciopelo o la seda. Potencia el uso de bordados, de lentejuelas, etc. Para las alfombras sí debes buscar tejidos pesados. Cómodos pufs para sentarnos a ras de suelo, sofás de corte bajo y muchos cojines no pueden faltar tampoco.

No olvides el efecto de los aromas en este estilo, así que no dudes en introducir en tu interior velas o pequeños inciensos. Siguiendo esta misma idea, las flores o las plantas de interior también son elementos a tener en cuenta.

Si quieres crear un cuarto de baño de estilo árabe, las paredes debes intentar que estén recubiertas con azulejos. Éstos pueden presentar adornos florales o motivos geométricos.

La iluminación es clave en estos ambientes, y ésta debe ser lo más indirecta y cálida posible. Así que potencia la entrada de lámparas auxiliares como lámparas de pie o de mesa, pantallas de papel, candelabros, velas, etc.

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Estilo Decoración Zen

Para los que estéis buscando crear un el interior de vuestro hogar un remanso de paz en el que poder reflexionar y descongestionaros después de un duro día en la “jungla urbana” que es la ciudad, el estilo decorativo Zen es muy recomendable para vosotros.

El siguiente artículo va dirigido especialmente a vosotros, y lo que pretende es mostraros las claves del estilo Zen y que así conozcáis lo que la filosofía Zen puede aportaros a vosotros y a vuestro hogar.

Lo primero que tenemos que saber es que el Zen se basa en las enseñanzas de Buda. Este movimiento decorativo busca crear ambientes de armonía en los que alcanzar la paz interior a través del equilibrio.

¿Cómo alcanzamos ese equilibrio en el hogar? Utilizando pocos objetos, dándole un papel principal a los materiales naturales, potenciando la presencia de aromas en el hogar y creando ambientes sosegados en los que los tonos blancos o la gama pastel de grises, ocres y beiges sean los protagonistas.

Con esto último que comentábamos ya sabemos los colores que debemos utilizar para crear un interior Zen. Aunque si quieres darle un poco más de intensidad a un interior, puedes colocar pequeñas pinceladas de rojo o de verde. Pero en muy pequeñas dosis.

Para los materiales naturales que hablábamos, la madera por supuesto es primordial, pero también potenciaremos el uso de la piedra, del bambú, del mimbre o del papel.

El estilo de todos los elementos del hogar ya intuimos que deben buscar la máxima simpleza posible, así potenciaremos las líneas rectas, huiremos de adornos innecesarios y buscaremos elementos de baja altura. Todo ello buscando el orden por encima de las demás cosas.

La iluminación debe ser indirecta, y los puntos de luz deben estar en la medida de lo posible escondidos o disimulados. Las paredes de estos espacios no requieren de elementos complementarios, y para los accesorios decorativos podemos optar por la madera o el cristal. Pero el número de éstos será reducidísimo.

El orden es esencial, no lo olvides. La ornamentación excesiva es totalmente contraproducente para encontrar esa paz y esa armonía que buscamos.

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