Extractores de baño: fuera humedades y malos olores

Los extractores de baño son dispositivos eléctricos discretos y fáciles de instalar para airear y ventilar la estancia, así como para reducir el moho y los malos olores. Los extractores, además, nos ayudan a mantener las paredes, techos y juntas en buen estado por más tiempo, a pesar del vaho y de la humedad propia del baño, porque evacuan el aire hacia el exterior y evitan así la condensación.

 

Las claves

  • El extractor debe ser capaz de extraer un caudal de aire por hora 10 veces superior al volumen del baño. Para calcular el volumen multiplica el ancho x el alto x el largo.
  • En los cuartos de baño no puedes instalar extractores sobre la bañera o la ducha, a menos que los sitúes a una distancia superior a los 2,25 m de altura.
  • Los extractores no requieren apenas mantenimiento, solo quitarle el polvo a la rejilla periódicamente con un paño.

 

Tipos de extractores

Básicamente podemos distinguir dos tipos de extractores de baño:

• Axiales. El extractor se coloca en el techo, en una ventana o en la pared y están indicados para instalaciones de conductos reducidos. Los helicoidales (incorporan una hélice), que se instalan en una ventana o muro exterior sin ningún conducto de evacuación se integran en este grupo.

• Centrífugos. Más potentes que los anteriores, están indicados para aquellas instalaciones en las que los conductos de evacuación cubren grandes longitudes hasta la salida, de hasta 50 m.

Asimismo, atendiendo al funcionamiento podemos encontrar diferentes tipos de extractores de baño.

Manuales: requieren activarlos de manera manual mediante un interruptor.

Con detector de presencia
: se activan cuando detectan presencia por infrarrojos en el espacio que cubren.

Higrostatos
: incluyen sensores (humidistatos) que ponen en funcionamiento el extractor en función de la humedad del ambiente.

Con temporizador
: se mantienen activos durante el tiempo necesario para renovar el aire y se apagan una vez pasado ese tiempo.

Caudal del extractor

Para garantizar la adecuada ventilación el caudal (nivel de extracción de aire) del extractor debe ser 10 veces superior al volumen de aire de la estancia. Calcular el volumen de aire de una habitación es muy sencillo, basta con multiplicar el ancho x el alto x el largo.

Es decir que si tenemos un cuarto de baño que mide 2 metros de ancho, 2,5 metros de largo y 2, 2 metros de alto el volumen es de 11 m3. Siguiendo con el ejemplo, si necesitamos un extractor que tenga un caudal 10 veces superior al volumen, multiplicamos 11 (m3) x 10 y obtenemos que nuestro extractor debe tener un caudal de extracción de 110 m3/h.

¿Qué potencia necesito?

Este tipo de aparatos no necesitan tanta potencia como las campanas de cocina ya que el baño es una estancia más pequeña que precisa menos energía para su ventilación. La potencia de los extractores va de los 8 a los 35 W, en función de su tamaño, del caudal que absorbe y del lugar de instalación (si la salida está cerca o lejos).

Al elegir, ten en cuenta que los motores con más potencia van a generar unos niveles mayores de ruido, por encima de los 40 decibelios.

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